viernes, 15 de abril de 2011


Esta semana he respirado profundamente justo en el momento que he terminado el cuento que estaba escribiendo. Y me he dicho: ya está, colorín colorado... 184 páginas que dormirán un mes, más o menos, para luego volver a ellas con fuerza y empezar su corrección. Siento no poderos revelar el título definitivo; si bien creo que dejaré el primero con el que arranqué desde la primera línea (ya que no he encontrado otro mejor, por el momento; este me gusta).


Y la verdad, tengo que confesar que el vacío que siente uno cuando escribe la palabra FIN, después de tantos días batallando con los personajes (confieso que terminas encariñándote de ellos), es tremendamente fabuloso.


¿Y ahora qué? Pues nada, a por otra novela que tengo a medias y pausada en un archivo de Word. Alguno seguramente la recordará, es aquella que ya mencioné en alguna entrada del blog, en la que mi querida amiga Maco, la joven milanesa, tiene un arduo camino por delante y a la que me debo a partir de este momento hasta que su historia quede resuelta por completo.


Bueno, y eso es todo, al menos por esta semana. Os dejo con otro de esos micros que se escurren de mi cabeza en los ratos que las novelas hacen su pequeño descanso.


Feliz semana a todos.


Letras

Uno

Dos

Tres

Cuatro

Cinco...

Letras, sé que son letras...

¡Malditas letras!

Mián Ros

(A veces sólo vemos lo que queremos ver y no lo que debiéramos)


* * * * * * * *


Mián Ros (Quedan reservados todos los derechos sin permiso del autor)

10 comentarios:

Susana Terrados dijo...

Querido Mián, te felicito. Nunca he escrito un libro peo, me imagino, que debe ser como un parto y en eso si que puedo opinar. Osea que te recomiendo reposo, disfrutar del vacio interior, de los mimos y felicitaciones...que ya más tarde la criatura te pedirá su atención.
¡qué alivio! verdad?
Besitos.

Maribel dijo...

Felicidades por esa nueva novela. La verdad es que también se siente mucha paz cuando se escribe la palabra FIN, sobre todo si quedas satisfecho. Es peor la etapa de corrección, aaaggg, a ésa sí que le temo yo.

Y felicidades también por el micro: ¿números o letras? Buena perspectiva.

Un abrazo y feliz fin de semana.

Lola Mariné dijo...

Es verdad que se siente un cierto vacio al terminar una novela, pero tambien satisfacción.
Enhorabuena por esa novela y a por la siguiente.

Sergio G.Ros dijo...

Felicidades, amigo. Terminar una novela es una sensación extraña, de vacío y felicidad al mismo tiempo. Lo de dejarla dormir un poco, me parece genial. Un abrazo.

Por cierto, no he podido ponerme en contacto contigo (no encuentro tu email), estoy preparando una actualización de la Generación del XXI. El plazo se termina el 20 de abril.

María dijo...

Hola amigo.

Me alegro que dejes dormir tus palabras, siempre encontramos algo que no vemos al final.
Felicidades, besos y buen fin de semana.

GEMMA dijo...

Déjala adormecer una temporada y espero que con muchas ansias agarres con fuerza "La caja de pinceles" y como no, la continuación de Almaranthya, que nos dejastes en ascuas hermanito.
Y de tus últimas creaciones ya nos contarás, aquí me tienes en vilo, esperando en todos los sentidos, je,je,je.
Un besote enorme Mián.

B. Miosi dijo...

Hola Mián, me sucede igual cuando termino de escribir una novela, porque la mejor etapa, la más creativa, con la que mejor me siento, se termina. Después viene la corrección, una operación engorrosa pero necesaria, y después la etapa del temor: ¿gustará? ¿la publicarán? que creo que es la peor de todas.

Por las páginas que tiene veo que no es un cuento sino una novela. Espero que continúes con la de Maco, magnífica.

Besos!
Blanca

MiánRos dijo...

Hola a tod@s,

Después de dos semanas de vacaciones, apartado de internet y de la blogosfera, es agradable encontrarse con vuestros comentarios y palabras de ánimo. Gracias a todos por estar ahí, sin ese apoyo esta entidad de sueños se vendría abajo.

Besos y abrazos; sigamos haciendo historia en nuestra historia.
Mián Ros

Knabe Mit Koffer dijo...

Madre mía ¡detengan a este hombre! ja ja ja.

Ánimo colega,veo que tienes mucho apoyo :)

MiánRos dijo...

Es un placer también contar contigo, Koffer.

Saludos,
Mián Ros